Seis días que bloquearon el Canal de Suez
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November 30, 2021Si este año reservaste un contenedor desde Asia, ya viste el patrón: el precio del lunes ya no existe el viernes, y el espacio que te prometieron queda “sujeto a disponibilidad”. El flete marítimo siempre ha subido y bajado. En 2021 se movió como una pantalla de bolsa. Aquí va qué lo empujó y, después, cómo leer una cotización para saber qué estás pagando.
Qué pasó con el mercado
Empieza por la demanda. Cuando buena parte del mundo se quedó en casa en 2020, la gente dejó de gastar en restaurantes y viajes y compró muebles, electrónicos, equipos de ejercicio y sillas de oficina. Casi todo eso se fabrica en Asia y viaja en contenedores. Los comercios que recortaron pedidos en la primavera de 2020 se vieron reponiendo inventario a toda prisa en el segundo semestre.
La oferta no pudo seguir el ritmo. Las navieras habían cancelado salidas al inicio de la pandemia, esperando una caída que nunca llegó. Los contenedores terminaron en lugares equivocados: cajas llenas apiladas en puertos de Norteamérica y Europa mientras los exportadores en China esperaban contenedores vacíos. Una caja que no vuelve es una caja que no se puede cargar.
Después vinieron los retrasos en cadena. Las terminales se vieron desbordadas por el volumen y por trabajadores enfermos o en aislamiento. Los barcos hacían fila frente a los puertos de California durante días. El Ever Given bloqueó el Canal de Suez cerca de seis días en marzo de 2021. Un brote de COVID en la terminal de Yantian, en Shenzhen, frenó en mayo uno de los puertos de contenedores más activos del sur de China. Cada hecho, por separado, se podía absorber. Sumados, sobre un sistema sin margen, no.
Por qué un contenedor escaso cuesta más
Una naviera vende un número fijo de espacios en cada salida. Cuando los cargadores quieren más espacios de los que existen, el precio sube hasta que suficientes desisten. Quien tenía contratos de largo plazo estaba mejor parado que quien compraba en el mercado spot, pero incluso la carga con contrato podía quedar para el siguiente barco cuando el buque iba lleno.
Ese último punto importa para planificar. En un mercado apretado, el precio es solo una parte de la historia. La otra es si la caja realmente zarpa en la fecha que reservaste.
Qué hay dentro de una cotización de flete marítimo
Una cotización parece un solo número. Casi siempre son varios sumados. Los nombres cambian entre navieras y agentes de carga, pero la mayoría trae alguna versión de lo siguiente.
- Tarifa base marítima. El precio de mover un contenedor (o un volumen de carga, si es espacio compartido) de un puerto a otro.
- Recargo por combustible o bunker. Se le suele llamar BAF. Sube y baja con el precio del combustible y la naviera lo ajusta según un calendario propio.
- Recargo de temporada alta. Se agrega cuando la demanda aprieta, normalmente en los meses previos a las fiestas de fin de año.
- Cargos de origen. Manejo en la terminal del puerto de carga, tarifas de documentos, despacho de exportación y el camión desde la fábrica o el almacén hasta el puerto.
- Cargos de destino. Manejo en la terminal de llegada, tarifas de liberación u orden de entrega, y el costo de llevar la carga hasta su dirección final.
Los aranceles e impuestos son aparte. Dependen de la mercancía y de su clasificación arancelaria, no del flete, y una cotización de flete normalmente no los incluye.
Sobrestadía, detención y el reloj que corre sin ti
Dos términos aparecen en la letra pequeña y causan casi todas las malas sorpresas. La sobrestadía (demurrage) es lo que cobra la terminal o la naviera cuando tu contenedor cargado se queda en el puerto más allá de los días libres. La detención (detention) es lo que cobra la naviera cuando conservas su contenedor, o su chasis, fuera del puerto más allá de los días permitidos.
Los días libres varían según la naviera, el puerto y el contrato. Pueden ser pocos o más, y suelen empezar a contar desde la descarga del contenedor, no desde que recibes el aviso de llegada. Pasado ese plazo empieza un cargo diario que tiende a subir cuanto más tiempo pasa la caja ahí.
En 2021, con patios llenos y camiones difíciles de conseguir, muchos importadores pagaron estos cargos por carga que estaba atascada sin culpa suya. Pregunta cuántos días libres tienes antes de aceptar una cotización. Una tarifa barata con tres días libres puede salir más cara que una tarifa media con diez.
Por qué dos cotizaciones para la misma ruta no coinciden
Pon dos cotizaciones lado a lado para el mismo par de puertos y los totales pueden estar muy lejos uno del otro. Las razones suelen ser bastante comunes.
- Una incluye cargos de origen y de destino y la otra solo muestra el tramo marítimo.
- El Incoterm es distinto. Un precio FOB y un precio EXW cubren tramos diferentes del viaje, así que no se pueden comparar directamente.
- Las navieras son distintas, con tiempos de tránsito, puntualidad y días libres diferentes.
- Las fechas de validez son distintas, de modo que un número refleja el mercado de la semana pasada y el otro el de esta semana.
- Una es para un contenedor completo y la otra para una parte de un contenedor compartido con otras cargas, que se cotiza y se maneja de otra forma.
Un total bajo que deja fuera los cargos de destino no es un precio bajo. Es un precio incompleto.
Validez: cuánto dura un número
Toda cotización vence. En un mercado tranquilo puede mantenerse varias semanas. En 2021 muchas duraban unos pocos días, y algunas navieras cambiaron precios a mitad de mes. Si apruebas una cotización después de su fecha de validez, estás pidiendo el precio nuevo, sea cual sea.
Revisa también a qué se refiere la validez. Algunas cotizaciones valen para la fecha de reserva, otras para la fecha de zarpe, y esa diferencia decide quién paga si el buque se atrasa una semana.
Qué puedes comparar y qué preguntar
No se puede comparar un flete solo por precio, pero sí por una lista corta de preguntas. Pide cada cotización por escrito y ponlas en fila.
- ¿Qué cargos están incluidos y cuáles aparecen “a costo” o “sujetos a”?
- ¿Cuántos días libres hay en el puerto de destino y cuándo empiezan a contar?
- ¿Cuál es la validez, y se refiere a la reserva o al zarpe?
- ¿Qué Incoterm supone el precio?
- ¿Cuál es el tiempo de tránsito esperado y qué tan seguido se ha retrasado el servicio?
Si importas hacia Panamá, conviene saber además cómo llega la carga del puerto a tu bodega y quién gestiona el despacho aduanero, porque esos pasos tienen sus propias tarifas y sus propios tiempos de espera.
Leer un mercado al alza con calma
Las tarifas no se quedarán en este nivel para siempre, y nadie sabe cuándo bajarán. Lo que sí sirve es el hábito de leer la cotización línea por línea. Un importador que sabe para qué es cada cargo puede distinguir qué parte del precio es el mercado, cuál es política de la naviera y cuál se puede negociar o evitar. Con frecuencia esa última parte son los días libres, la ruta o la fecha en que se reserva la carga.
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